DEJARSE TENTAR

Desde hace miles de años, la palabra tentación viene asociada a la de pecado. Querer algo y fantasear con concretar ese deseo, si por alguna razón estamos en medio de un proyecto que lo desaconseja, es sinónimo de estar saboteándolo, implica estar haciendo algo malo.
Y esto se aplica tanto a tentarse con "algo dulce" si estemos en medio de una dieta para bajar de peso; como a tentarse con la idea de "estar" con otro hombre, aunque tengamos una pareja estable. ¿Es evitable la tentación? ¿Ó al contrario, ciertos permitidos nos estimulan a cumplir nuestras metas y, por qué no, a mejorar nuestra vida?
María Pía R. tenía una pareja feliz. Eran buenos compañeros, disfrutaban de una excelente intimidad. Y además, habían construido una linda familia. Pero de repente, empezó a sentirse especialmente observada por un compañero de oficina. El caballero en cuestión se daba cuenta, por ejemplo, si estaba estrenando zapatos; y si un día se recogía el cabello, cuando en general lo llevaba suelto, también se lo hacía notar. Festejaba todos sus chistes, reconocía sus buenas ideas... ¡Cuánto hacía que nadie le prestaba tanta atención!
El juego de seducción surtió efecto. Y María Pía se encontró de repente pensando en su nuevo admirador. Se imaginaba compartiendo con él un fin de semana de placer en la playa. Con rutina y sexo a estrenar. Y sin responsabilidades....Empezó a soñar despierta con encuentros furtivos en determinados rincones de la compañía; si hasta llegó a vestirse pensando en provocarlo con su atuendo sexy...
Pero lejos de que esta nueva sensación que estaba experimentando la hiciera entrar en crisis con su marido, empezó a disfrutarla también con él. No es que haya confesado el "flirt" ni mucho menos (aunque hay parejas que no se sienten en peligro porque estas cosas pasen y hablan al respecto), pero se permitió vivirlo, y pudo capitalizarlo.
¿Qué hacés cuando te sentís tentada? ¿Lo vivís? ¿Disciplinas tu deseo?

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AMISTADES VACIAS

Amistades vacíasPor: Adriana Balaguer, el 10 de agosto de 2009, 08:00 AM

Cuántas veces nos pasa que después de estar un largo rato sentadas frente a otro, nos vamos con la sensación de no haber hecho contacto. De no haber logrado comunicarnos. Hubo palabras, hubo atención en ellas, pero no hubo diálogo. Y sin quererlo, ese intercambio frustrado, en algún sentido, daña la relación.

Hay especialistas que clasifican las comunicaciones en base a su contenido. Están las que sólo se sostienen para pasar el tiempo, y que recorren un montón de lugares comunes que nada dicen de las personas allí presentes. También hay intercambios donde la intimidad solo se intuye porque existe cierta complicidad para hablar de los otros ausentes. Y están después aquellas conversaciones en las que sólo uno habla, y de sí mismo. Convirtiéndonos en espectadores de verdaderos monólogos dignos de un espectáculo de stand up.

Pero a medida que la relación con el otro se profundiza, aparecen en escena otros factores más comprometedores como hablar de lo que sentimos. El tema es que en esta instancia, si bien se abren los corazones, no se llega a dialogar sobre esas emociones. Aseguran los que saben que la verdadera comunicación se da cuando a esa confianza conseguida, se le suma la posibilidad de hablar y escuchar lo que uno siente respecto a ese otro que nos mira, sobre cómo nos afectan sus dichos, sus acciones, sus sentimientos.

Clara F. tenía amigas en cada lugar del que formaba parte. Amigas de gimnasia, del trabajo, del barrio, de la escuela de los chicos. Sin embargo, se sentía sola. De todas sabía vida y obra, solía escucharlas cuando venían con confesiones, y también se enteraba de ellas por lo que otras amigas comentaban. Sin embargo, poco y nada conocían estas mujeres de las cosas que la entristecían y preocupaban.

¿Cómo crear ese espacio? ¿Le correspondía reclamarlo? ¿Tenía que seguir buscando que ese espacio más profundo de intercambio se diera naturalmente? ¿Cuánto de su silencio era culpa de los otros? ¿Cuánto era su responsabilidad? A veces encontrar un interlocutor interesado e interesante con el que hablar, lleva tiempo. Pero si esa espera se extiende, y nos sentimos demasiado vacíos, seguramente tendremos que intentar abrirnos, aunque eso implique arriesgarnos a ser heridos.

¿Con qué tipo de comunicación te sientes más a gusto?

Zapatos irresistibles para el amor

Feromonas, esas hormonas que juegan en la vida sentimental de todos los seres vivos y por las que nos atrae o repele aquel que aparece en nuestra vida, pueden ser ahora estimuladas desde los pies. En México, las mujeres ya pueden calzar zapatos que desprendan la irresistible pócima del amor.


Las mujeres mexicanas tendrán desde ahora a los hombres literalmente a sus pies gracias a la creación de unos zapatos que estimulan en sus usuarias la producción de feromonas -hormonas que atraen al sexo opuesto-, según fuentes de la compañía responsable del invento.


Basta con caminar para que los zapatos entren en funcionamiento y para que, paso tras paso, el torrente de hormonas se desate, explicó Guillermo Sánchez, gerente de mercadotecnia de Emyco, la firma inventora y fabricante.


Según Sánchez, los zapatos llevan insertadas unas plantillas estratégicamente colocadas para que entren en contacto con las fibras nerviosas de la planta del pie y estimulen la producción de feromonas.


Las feromonas provocan en el cerebro de los individuos que las captan la liberación de determinadas hormonas causantes de un estado de excitación inconsciente.


El público objetivo de estos zapatos, cuyo precio oscila entre los 40 y 60 dólares, son mujeres activas que trabajan, de 25 a 40 años, que buscan zapatos de tacón que sean cómodos para trabajar y que se sienten sensuales, explicó Sánchez.


El invento, cuya efectividad ya se ha comprobado en algunas mujeres, se logró con base en investigaciones que son parte de la política de la empresa de buscar cosas innovadoras que den comodidad a sus clientas.


La fábrica, que está situada en el municipio de León, en el estado de Guanajuato (centro del país), distribuye sus zapatos a tiendas de todo México. De momento, las mujeres que quieran probar este nuevo invento fuera de México no podrán hacerlo, ya que todavía no se venden en el extranjero.
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EN EL AMOR COMO IMAGINA SU FUTURO ?

UD, ES HONESTO CON SU PAREJA EN EL SEXO ?